PRE-BODA
 
"Pero el amor también necesita espacio para respirar, y el campo abierto nos regaló el escenario perfecto. Cambiamos los muros por el horizonte y el protocolo por la brisa. Ver a Sarah & Misael recorrer el green, entre risas y complicidad, fue descubrir su lado más genuino. El blanco del vestido bajo el cielo inmenso nos recordó que, aunque el entorno sea grandioso, lo más grande siempre será la forma en que se toman de la mano al caminar."